Café GIJÓN a las 20h.
Paseo Recoletos, 21 - Madrid
Precio socios 38€, no socios 43€.
Plazas limitadas, imprescindible reserva previa en el teléfono 639 22 06 27.
Conferencia - Tertulia
Enumeración por el alma de un intelectual apolítico
Por
Álvaro Pombo
NOTA PREVIAS
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Álvaro Pombo ocupa el sillón 'j' de la Real Academia de la Lengua, pero huye de los focos, la fama y los saraos madrileños. Es reflexivo y punzante. Preocupado por el mundo interior, lugar donde -asegura- cada uno se encuentra consigo mismo, contempla sus carencias y realiza sus transformaciones. Nació en Santander en 1939, es Licenciado en Filosofía por la Universidad de Madrid y Bachelor or Art en Filosofía por el Birberk Collage. Como narrador, se le inscribe en el realismo subjetivo. Su obra en narrativa lo ha consagrado como figura indiscutible de la literatura española contemporánea. |
Obra
Narrativa
Relatos sobre la falta de sustancia (1977)
El héroe de las mansardas de Mansard (1983) Premio Herralde de Novela
El hijo adoptivo (1986)
Los delitos insignificantes (1986)
El parecido (1988)
El metro de platino iridiado (1990) Premio Nacional de la Crítica
Aparición del eterno femenino contada por S. M. el Rey (1993)
Telepena de Cecilia Cecilia Villalobo (1995)
Vida de San Francisco de Asís (1996)
Donde las mujeres (1996) Premio Nacional de Narrativa
Cuentos reciclados (1997)
La cuadratura del círculo (1999)
El cielo raso (2001)
Una ventana al norte (2004)
Contra natura (2005)
La Fortuna de Matilda Turpin (2006) Premio Planeta
Poesía
Protocolos (1973)
Variaciones (1977) Premio El Bardo
Hacia una constitución poética del año en curso (1980)
Protocolos para la rehabilitación del firmamento (1992)
Protocolos, 1973-2003 Poesías completas (2004)
Premios
Premio Herralde de novela (1983)
Premio Nacional de la Crítica (1990)
Premio Nacional de Narrativa (1997)
Premio Fastenrath de la RAE (1999)
Premio Planeta (2006)
ÁLVARO POMBO O LA FORTUNA DE LA RAZÓN CREADORA
José Luis Gracia Mosteo
De honda formación (Licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad de Madrid, Bachelor of Arts por el Birbeck Collage de Londres, Académico de la Lengua...), Álvaro Pombo es un filósofo tal vez psicólogo, al que los caprichos de la fortuna tornaron en escritor.
En su obra el estudio de la conducta humana, la influencia de la infancia en el hombre final, los vínculos que nos unen y separan, la relación entre las clases sociales o la homosexualidad aparecen reflejados en un estilo que no pocos críticos han convenido en llamar “realismo subjetivo”; un estilo donde los registros expresivos, la introspección o la reflexión filosófica, no renuncian a un humor fresco e inteligente que bascula entre un pesimismo irónico y una busca de una ética definitiva que el autor definió en la que, con El Cielo Raso, posiblemente sea su obra maestra El Metro de Platino Irisado, como “poética del bien”.
Ya en su ingreso en la Real Academia, donde ocupa el sillón j minúscula que dejó libre Pedro Laín Entralgo, ingreso acaecido el 20 de Junio del 2004, su discurso versó sobre Verosimilitud y Verdad, toda una declaración de principios, dejando claro que la verosimilitud atañía a la narrativa y la verdad, al razonamiento.
No se equivocaba la Docta Casa al abrirle sus puertas: desde su poemario Variaciones con el que obtuvo el Premio El Bardo, hasta su reciente novela La Fortuna de Matilde Turpin (Premio Planeta 2006), pasando por el antes citado Metro de Platino Irisado con el que obtendría el Premio Nacional de la Crítica, El Cielo Raso (Premio José Manuel Lara y Premio Mejor Novela del Año), El Héroe de las Mansardas de Mansard (Premio Herralde), Donde las Mujeres (Premio Nacional de Narrativa) o La Cuadratura del Círculo (Premio Fastenrath), su obra es un regalo para ese lector serio que persigue bucear en las psicologías más abisales, gusta de reencontrarse con un mundo familiar y cotidiano, disfruta de las hablas coloquiales, se asombra con la alquimia de lo trágico con lo cómico y sabe que los héroes no existen más que en los poemas épicos, de modo que la verosimilitud y la verdad sólo se encuentran en los antihéroes.
Y es que Álvaro Pombo es un carpintero, tal vez aquel Serguei del cuento popular ruso, que esconde en su bolsillo una Matrioska, ya saben, aquella muñeca rusa que se sintió sola y para la quesu autor creó de su propia madera una segunda llamada Trioska, quien a su vez sintió el zarpazo de la soledad y la necesidad de crear, naciendo de la compasión de su hacedor Oska, quien para su compañía y regocijo vio nacer a Ka, una muñecaa la que el carpintero talló con bigotes, de manera que no pudiera exigir un sucesor.
Todo eso, la soledad y su, a veces, cruel solución; lo masculino y lo femenino; la identidad y la sociedad; lo verosímil y lo verídico; la forma y el trasfondo...; es este escritor que esconde un psicólogo que, a su vez, esconde un filósofo que, así mismo, esconde a Ka, es decir, a un hombre solo y con bigotes, en este caso barbas, que contempla con asombro, pero afilada razón, el mundo.
Es así como el autor nos cuenta eso que ve: de forma minuciosa y fenomenológica, es decir, “explicando” lo que se esconde tras la “apariencia” (Edmund Husserl dejó claro que la fenomenología pretendía fainomai-logos, o sea, “explicar” o “razonar” (logos) lo que “se muestra” o “aparece” (fainomai). Es así como nos cuenta no sólo lo que somos, sino lo que callamos. Es así como logra que el análisis de la razón nos lleve al descubrimiento de lo insospechado hasta hacerse creación, eso que ni en la imaginación misma cabía. Es así como Pombo consigue su originalidad.
Por ello, cualquier escritor libre es feliz al saber que en la Academia tiene a un outsider, un rebelde, un francotirador dispuesto a contar sin tapujos lo que nos rodea; cualquier lector exigente es feliz de tener entre sus manos uno de sus libros; cualquier tertulia sabe que con su presencia están aseguradas la calidad y amenidad.
Todo es Pombo: un genio de la carpintería del español.