INAUGURACION DE LA TEMPORADA 2000-20001
El sábado 28 de Octubre de 2000, en un brillante acto que tuvo lugar en los salones del Hotel Botánico situado al pie del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, y que contó con la destacada presencia de D. José María Mur Presidente de Las Cortes de Aragón, D. Juan Carlos Trillo Baigorri director de la Oficina del Gobierno de Aragón en Madrid y del periodista D. Víctor Márquez Reviriego, la Asociación Cultural Conde de Aranda inauguró la temporada 2000-2001 en cuyo marco se desarrollarán las actividades culturales promovidas por dicha asociación en este su segundo año de existencia.

De izquierda a derecha, D. Feliciano Llanas Vázquez, D. José María Mur,
D. Víctor Márquez Reviriego y D. Juan Carlos Trillo Baigorri
INTERVENCION DE D. JUAN CARLOS TRILLO BAIGORRI
Abrió el Acto D. Feliciano Llanas Vázquez, presidente de la Asociación, quien presentó a D. Juan Carlos Trillo Baigorri, como un gran amigo y colaborador de la Asociación Cultural Conde de Aranda. El Sr. Trillo en su intervención destacó la importancia de una institución como la Asociación Cultural Conde de Aranda para los aragoneses que temporal o permanentemente residen en Madrid. Después de esbozar brevemente la reciente historia de La Oficina del Gobierno de Aragón en Madrid, cuya apertura fue impulsada desde el actual pacto de gobierno por D. José María Mur, comentó la coincidencia de fines de la Asociación Cultural Conde de Aranda con la Oficina del Gobierno de Aragón en Madrid que él dirige. La Oficina del Gobierno de Aragón en Madrid tiene principalmente dos ámbitos de actuación, uno institucional, donde trabajan en la coordinación de los distintos departamentos de gobierno español y aragonés; y un segundo ámbito de apoyo a inciativas sociales y culturales como la Asociación Cultural Conde de Aranda. En suma se pretende que la Oficina del Gobierno de Aragón en Madrid sea un vinculo de unión entre los aragoneses que residen en Madrid y el Gobierno de Aragón.
INTERVENCION DE D. JOSE MARIA MUR
El Sr. Mur manifestó que su presencia en el acto tenía el fin de traer el saludo
y el aliento de Las Cortes de Aragón a todos los presentes, para que mantengan
alto el ánimo en la tarea de hacer Aragón, sea cual sea su lugar de residencia.
Dijo que era muy bueno que los aragoneses y amigos de nuestra tierra residentes
en Madrid, en una ciudad tan grande y donde es tan difícil relacionarse, busquen
"un hueco" en sus ajetreadas vidas para hacer convivencia, recordando añoranzas
e ilusiones de nuestra importante Historia. Seguidamente pasó a relatar la historia
de nuestras nuevas cortes reinstauradas en 1983 y sus presentes actividades,
que en muchos casos desbordan el mero ámbito legislativo que por su naturaleza
les compete para acometer inciativas culturales y sociales.
Ofreció su apoyo para la consecución de ayudas a la Asociación Cultural Conde de Aranda desde las instituciones aragonesas, pero destacó que el verdadero motor de la Asociación es y siempre será su cuerpo social, cuyo entusiasmo, iniciativa y trabajo está por encima de cualquier otra consideración. Acabó su intervencion animando a los asociados para que entre todos podamos alcanzar el reto de reeditar, puesto al día, el importante papel que tuvo Aragón en esta Villa y Corte en los tiempos del Conde de Aranda.
Agradeció el Sr. Llanas las palabras de D. José María Mur y manifestó que su presencia en el acto era una prueba más del apoyo que la asociación viene recibiendo de D. José María, y que a buen seguro servirá de animo y acicate a todos los socios para continuar en la difícil labor de consolidar la Asociación Cultural Conde de Aranda y los fines que la impulsan.
RESUMEN DE LA INTERVENCION DE D. VICTOR MARQUEZ REVIRIEGO .
Comenzó D. Víctor advirtiendo a los presentes sobre la naturaleza de su conferencia,
que según dijo no entonaba mucho con la prestancia del acto y la elegancia de
los salones en que tenía lugar:
El Madrid del que voy a hablar, es un Madrid casposo,
costroso y de barrios bajos. Este es el Madrid de Baroja, uno de los grandes
novelistas de Madrid. A D. Pío, aunque nacido en San Sebastián, debe considerársele
madrileño por tratarse de uno de los novelistas que mejor ha contado y descrito
Madrid. Madrid aparte de ser la capital de España y una gran ciudad que hemos
hecho entre todos los que en ella vivimos provenientes de los más dispares puntos
de España, es también una construcción literaria, no solo por la aportación
de Lope de Vega y las gentes de su época, si no sobre todo por los escritores
del siglo XIX. El Madrid lo ha hecho Larra con todos los artículos de costumbre,
y también lo han hecho autores extranjeros como Théophile Gautier. Otro escritor
que hizo Madrid fue Mesonero Romanos, del que se decía cuando pasaba por la
calle "¡ ahí va Madrid !", y sobre todo Galdós en Fortunata y Jacinta. Madrid
en la epoca de Larra (año 1830) tenía 200.000 habitantes. En tiempos de Mesonero
(1860) contaba con 300.000 almas. En Fortunata 460.000 y a principios del siglo
XX en vida de Baroja 539.000. Hasta la irrupción de Baroja Madrid se fija en
los escritos de Galdós y en los escenarios en el llamado Género chico. Baroja
le da un sesgo importante a esta visión. En la obras de Galdós y en la Zarzuela
aparecen conflictos, pero son más conflictos personales de los protagonistas
que problemas sociales. La obra de Baroja introduce el "conflicto social" a
través de personajes muy concretos.
Dice Blanco de Aguinaga:
Llega Baroja aunque vasco ojo clínico, prosa
de lengua hablada y al grano, recoge en su primer libro de cuentos además de
tipos guipuzcoanos, vidas sombrías madrileñas que no son ya las de Galdós, que
se oponen al sentimentalismo y no son ya la castiza alegría de la Zarzuela.
La Lucha por la Vida culmina muy pronto la historia de un Madrid pobre y difícil
que Baroja había comenzado a observar desde su época de periodista en El País.
Por lo menos en sus novelas madrileñas Baroja ve con clara precisión como vivían
y morían los más explotados de una sociedad bien estratificada en sus clases.
Seguidamente
D. Víctor explicó el titulo de la conferencia "EL MADRID DE BAROJA VISTO POR
UN ARAGONÉS".
Baroja se ocupa de Madrid en veinte de sus cien obras. Esta noche nos centraremos en la trilogía "La Lucha por la Vida", formada por tres novelas: "La Busca", "Mala Hierba" y "Aurora Roja", estas obras transcurren durante la regencia de Dª María Cristina.
El aragonés es D. José María Llanas Aguilaniedo. Para quien desee conocer a fondo la figura y la obra de Llanas Aguilaniedo recomiendo el libro "Un Olvidado: José María Llanas Aguilaniedo" de Justo Broto Salanova. En este completo libro está todo lo que se pueda saber de este autor aragonés, y desde luego si alguien quiere aportar algo más sobre Llanas, suponiendo que esto sea posible, ineludiblemente tendrá que partir del estudio del Sr. Broto.
Y el titulo del libro que vamos a tratar es "La Mala Vida en Madrid". Se trata de un libro muy serio e importante, escrito junto con D. Constancio Bernaldo de Quirós, famoso penalista, que ha estado silenciado y oculto en España desde mediados de siglo pasando al olvido. Este libro recientemente reeditado por el Instituto de Estudios Altoaragoneses está prologado por D. Luis Maristany, que murió al poco de escribir el prólogo.
EL Sr. Márquez Reviriego describe y compara las obras Baroja y Llanas.
"La Mala Vida en Madrid, Estudio Psicosociológico con Dibujos y Fotografías del Natural", es un estudio de sociología de finales de siglo, que sin embargo tiene unos altos valores literarios, pues tanto Llanas como Quirós escribían extraordinariamente. Llanas fue un hombre muy importante en el modernismo español y lo hubiera sido más si no hubiera muerto joven. Se trata de un libro directo, escrito con escrupulosa sinceridad, puesto que los autores no ahorraron ninguna visita a todos los prostibulos, cárceles, asilos, hospitales, barrios bajos, suburbios, etc...
Los autores dicen:
Aseguramos la escrupulosa sinceridad con que damos
el resultado de nuestras investigaciones. Cosas hay, en verdad, en este libro
que tal vez parezcan mentira. ¡Quisiera Dios que lo fueran!. Al tomarlas del
natural, ni cargamos las tintas, ni acusamos el relieve. Cuando ha sido posible
contar, pesar y medir, así lo hemos hecho. Cuando no, damos las cosas según
las hemos sentido.
Efectivamente Llanas y Quirós miden y pesan físicamente a los personajes de la mala vida que presentan, describiendo además crudamente sus vicios costumbres etc.; en su día se critico este libro por pornográfico.
"La Busca" es la novela del suburbio al sur de Madrid, es el barrio de las Injurias, limitado al sur por el Manzanares, al oeste por el actual campo de fútbol del Atlético de Madrid, al norte por la Puerta de Toledo y al oeste por el antiguo matadero. Los personajes son golfos que saltan del suburbio al centro, trabajando en casas de juego y prostibulos.
D.
Víctor describe la apoteosis de la criminalidad en el siglo XIX.
Maristany dice que el XIX es el siglo de los crímenes individuales: el de la calle Fuencarral, el crimen de D. Benito, el del huerto del francés, el del Capitán Sánchez, etc. . A Baroja le atraen mucho los crímenes. En su único libro de poesía "Canciones del Suburbio", relata como de niño ve pasar a un condenado a muerte en Pamplona.
Un escritor de la época D. Ramiro de Maeztu, amigo de Llanas y de Baroja, escribe en un articulo fechado en 1899 y titulado "La Propaganda del Crimen" lo siguiente: En un solo periódico me encuentro lo siguiente títulos: El Asesinato del Teniente Coronel Ruiz, El Fusilamiento de Aranguren, Los Italianos y los Asesinos, Parricidio de Angela Ariza, El Crimen de Guadarrama, Incendio Intencionado, Asesinato Bárbaro etc...
Maristany dice que esto es típico en la prensa de esos años. No solo en los periódicos de sucesos, si no en un periódico serio como era "El Imparcial" las noticias de crímenes delitos y suicidios del día aventajaban a veces en espacio a la información sobre hechos políticos.
Maeztu habla de un exhibición innecesaria y constante del crimen y de la apoteosis de la criminalidad.
D.
Víctor Márquez estudia el paralelismo de la visión de Madrid en la obra de Llanas
y Baroja, describe como coinciden en diferenciar y clasificar las zonas de Madrid
donde se localiza la mala vida: localizaciones suburbanas, los barrios bajos
y el centro, y a sus protagonistas: golfos, mendigos y prostitutas.
En un Madrid que termina en la Glorieta de San Bernardo,
Llanas sitúa los centros de la prostitución y pobreza en : Las injurias, El
Portillo de Embajadores, La Guindalera, Vallehermoso, en las cuevas de la Moncloa,
El Cerro del Príncipe Pío. Baroja hace este retrato de Madrid:
La Corte es ciudad de contraste presenta luz fuerte
a lado de sombra oscura, vida refinada casi europea en el centro, vida africana
de aduar en los suburbios.
Ambos coinciden en que el golfo nace en los suburbios
y según asciende en el escalafón se acerca al centro. Baroja describe la diferencia
entre el golfo suburbial y el del centro:
Al centro solo llegaban los golfos finos, entre estos
comprendía , desde el ministro que encubría las salas de juego y los
burdeles, el policía que hacia la vista gorda, los ganchos etc...
Llanas y Baroja coinciden en la teoría de los cuatro
estados: El Primer estado es el de la aristocracia, el segundo el clero, el
tercero la burguesía, el cuarto estado el proletariado. Llanas añade un quinto
estado que es el de la golfería y el hampa. Llanas junto a Baroja coinciden
en que se puede subir o bajar gradualemnte de un estado a otro, pero curiosamente
del Primer estado La Aristocracia, no se desciende gradualmente si no que se
cae directamente al quinto estado. Baroja presenta en "La Busca" a D. Alonso,
noble arruinado y convertido en golfo. Llanas dice:
No pocos jóvenes golfos toman entonces oficio lícito
y útil, ganando en la sociedad puesto adecuado.
Los protagonistas de "La Busca" son: Manuel, que es huérfano y se dedica a la golfería, y Roberto un estudiante en busca de una herencia que al final encuentra y termina de noble, regalándole a Manuel una imprenta. Manuel se casa con una buena mujer la Salvadora. Aparecen personajes de la vida, golfos de siempre como Leandro, "El Bizco", Vidal, D. Alonso aristócrata arruinado etc...
En La Busca, Baroja dice: El golfo pobre es completamente inconsciente, su culpa es la culpa de la sociedad que lo abandona. Llanas y Quirós escriben en su libro: El golfo es un producto de la degeneración social.
Baroja describe a los habitantes de las casa de corral del barrio de las Injurias, como gente descentrada: Era, en general, toda la gente que allí habitaba gente descentrada, que vivía en el continuo aplanamiento producido por la eterna e irremediable miseria.
Baroja habla de la solidaridad entre los golfos: Entre ellos se conocían, se saludaban, se ayudaban. Se conocían, por lo que decía Vidal, todos los Randas; hasta los de los barrios lejanos. Se ayudaban unos a otros.
D.
Víctor se centra en la descripción barojiana de los distintos golfos, para Márquez
Reviriego la parte más bonita del libro de Llanas es la dedicada a los
golfos, que titulan con Quirós "La Vida Parasitaria".
Llanas clasifica a los golfos en: Andarrios (vagabundos), quinquilleros, trajineros, recoveros, chalanes, santeros, copleros, narradores de milagros, de crímenes estupendos, saludadores, etc. . Describe su argot, acechar espiar era: "aluspiando", "estando al file", "andando a la busca". Coinciden con Baroja que el golfo se brinda con natural cortés en su relación con el señorito. Llanas hace un extraordinario trabajo en este campo, guardando en la teoría un coincidente paralelismo con Baroja, todo lo que Baroja plasma literariamente, Llanas lo documenta admirablemente. Llanas y Quirós recopilan en "La Mala Vida" un completisimo compendio del vocabulario de jerga, donde encontramos palabras que hoy en día están incorporadas en nuestro lenguaje corriente, e incluso han pasado al lenguaje jurídico para poder hacer los procesos en los juzgados: "gallumbos" (calzoncillos), "peluco" (reloj), "beata" (peseta) "basca" (muchedumabre) etc. , incluso hay frases que han cambiado su significado: "echar un polvo" (sustraer una parte del dinero de un bolsillo).
Son tiempos muy dificiles, el periódico el socialista
cuenta lo siguiente:
Pasan de 21.000 los cuartos desalquilados que hay en
Madrid, esta noticia que ha dado la vuelta por toda la prensa de una manera
escueta se presta sin embargo a no pocas reflexiones. Esas 21.000 viviendas
desocupadas cuando innumerables infelices lo mismo adultos que tiernas criaturas
por falta de albergues duermen y desnudos acurrucados como perros en los quicios
de las puertas de la capital de España, son el padrón de la ignominia más vergonzoso
de una sociedad egoísta y barbara que se apellida civilizada.
Capítulo
especial merece para Llanas y Quirós la mendicidad. La descripción de
la mendicidad de Baroja es literaria, la de Llanas es científica, y su libro
tiene espléndidas fotografías y dibujos tomados del natural por Ricardo Baroja.
Está claro que los Baroja visitaron con Llanas y Quirós todos estos centros
de pobreza, puesto que eran amigos y pertenecían al mismo grupo.
Los mendigos iban a comer a Las Conferencias de San Vicente de Paul, al Cuartel de María Cristina, y a un asilo en Príncipe Pío.
Sobre la prostitución, Llanas cifra su procedencia en muy buena
parte del servicio domestico y del gremio de la costura.
Cuentan de una viuda con tres hijos que se va a inscribir como prostituta al
Servicio de Higiene. Allí le dicen que siendo una mujer honesta y con hijos
que busque un trabajo decente, ella replica: "¡Qué busque trabajo! ¿dónde?,
de modista ganaría 6 reales diarios, de camisera 4, de criada 2, y cualquier
otra ocupación no me produciría más, ¿comerían con eso mis hijos?. Llanas describe
que el 65% de la prostitutas eran analfabetas; que había matriculadas 2.000
prostitutas en los servicios de higiene, y que existían 17.000 clandestinas,
que eran las que no estaban censadas. Llanas cuenta 150 Mancebías en Madrid,
y Baroja habla de la calle del Amor que era la calle de La Ceres, situada por
donde hoy discurre la Gran Vía, y donde había un elevado número de mancebías.
Llanas clasifica a las prostitutas que van desde: pupilas, carreristas, golfas
pajilleras etc. hasta la buscona de gran represantacion elegante y altiva.
Baroja
describe al chulo en un pasaje donde "El Chirina" maltrata a una prostituta
llamada "La Manila" para que le de el dinero recaudado. Llanas dice que la prostituta
sólo reconocía el amor bajo la forma del maltrato.
D. Víctor continuó leyendo pasajes de "La Mala Vida en Madrid", que hicieron las delicias del publico asistente. Culminó su intervención de forma distendida resaltando varias anécdotas o hechos que le habían llamado la atención del libro.
Por un lado destacó que por las estadísticas que Llanas realiza se llega a la conclusión de que la longevidad, contra todo lo que se pueda pensar, es carácter de la mala vida.
Por otro parte comentó jocosamente que Llanas y Quirós requirieron información de mucha gente, y así lo refieren en el libro. Uno de ellos era un director de prisiones llamado Cadalso. D. Víctor, ante la hilaridad del auditorio, no veía este nombre muy propio para tal profesión.
También hizo referencia a como las sociedades clasistas, mantenían las diferencias hasta para ajusticiar a los sentenciados. Así refirió las distintas clases de garrote que describe Llanas, que se aplicaban según la dignidad del sentenciado.
Finalizó su brillante intervención, recitando esta graciosa cuarteta popular que le relató D. Leopoldo Calvo Sotelo al hilo de una conversación que ambos mantuvieron sobre el libro "La Mala Vida en Madrid".
El verdugo tiene al reo
en el poste bien atao
le ha dado ya cuatro vueltas
y el reo esta preocupao.
Se despidió D. Víctor animando a los presentes a la lectura de la trilogía de Baroja, y el libro de Llanas.
Porque además del interés que tiene, harían patria aragonesa, ya que Llanas es una de la figuras importantes que ha dado Aragón en el XIX y en el presente siglo.
CENA
Posteriormente en los salones del Hotel Botánico, se sirvió una deliciosa cena, donde no faltaron los apreciados caldos de la tierra, y las cristalinas aguas del Pirineo, expresamente traídas para la ocasión desde las Vilas del Turbón.