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PRESENTACIÓN del libro
“VIDAS DE CINE”
Aragoneses en la Historia del Cine
Por
Antón Castro
Escritor y PeriodistaBIBLIOTECA ARAGONESA DE CULTURA
PUBLICACION N.º 2.260 DE LA INSTITUCIÓN FERNANDO EL CATÓLICO
EDITA IBERCAJA OBRA SOCIAL Y CULTURAL
NOTA PREVIAS
Antón Castro, apasionado del cine y la literatura, reúne una serie de entrevistas a lo largo de más de qince años plagadas de anécdotas, emociones y sorpresas.
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Artículo aparecido en Heraldo.es JOSÉ LUIS SOLANILLA. Zaragoza Antón Castro decidió reunir en este libro, editado en la Biblioteca Aragonesa de Cultura, entrevistas realizadas a lo largo de unos quince años, la mayoría publicadas en medios de comunicación, aunque hay algunas inéditas, como la que abre el libro, una larga conversación con Agustín Sánchez-Vidal, referente obligado si se trata de hablar con fundamento sobre el cine aragonés y, por extensión, del español. Entre los entrevistados hay directores, guionistas, fotógrafos, estudiosos del séptimo arte, actores y actrices, todos ellos nacidos en Aragón. Son gente fundamental y sin la cual no se entendería la historia del cine en España. ¿Por qué Aragón ha dado gentes tan importantes para el mundo del cine en España? Pregunta difícil de contestar incluso para los más documentados teóricos, como Sánchez-Vidal. Ahí est&a acute;n Carlos Saura, José Luis Borau, Eugenio Monesma y Julio Alejandro, por poner cuatro ejemplos. Este último fue uno de los que más impresionó a Castro y de hecho ha mantenido con él una relación muy afectuosa: "Es un gran contador de historias y yo creo que es un personaje irrepetible", dice el autor del libro. "También me fascina mucho Saura, es un personaje que lo reúne todo: es guionista y novelista, dibujante y fotógrafo, una persona que nos sorprende siempre con nuevas facetas artísticas", añade. De Borau, también habla maravillas, al igual que de Sánchez-Vidal, "una referencia fundamental". ¿Y a qué personajes le habría gustado entrevistar y no ha sido posible. "A Buñuel, claro", contesta Antón sin vacilar, "y también a Segundo de Chomón", pero eso es imposible. De los que están vivos, no ha podido incluir a Eduardo Ducay, que fue productor de Buñuel. También menciona a Ramón Perdiguer, "que es más mitómano que yo y que algún día caerá". Cine y literatura |
RESUMEN DEL ACTO
Por orden de Intervención.
F.LL - Feliciano Llanas
A.C - Antón Castro
J.L.B - José Luis Borau
J.A.L - José Antonio Labordeta
A.A - Antonio Artero
A.G - Angel Guinda
F.LL - Esta noche nos trae Antón Castro un delicioso libro, muy ameno, excelentemente editado, cuya lectura no permite pausa, donde Antón nos presenta a veintidós personajes fundamentales de la importante aportación aragonesa a la historia del séptimo arte.
A pesar de tratarse de entrevistas realizadas en diferentes fechas, a figuras muy dispares de distinto origen y formación, Antón ha sabido envolver su obra de una sutil unidad, cuyo resultado es una verdadera historia del cine aragonés o del cine hecho por aragoneses. Por que además Antón Castro en este libro, donde no llega manda recado, y no desaprovecha la ocasión, para que sus entrevistados evoquen a personajes que bien por edad u otras circunstancias no ha podido conocer, como es el caso de Buñuel, de Chomón y tantos otros.
Antón capta como nadie los matices, los primeros planos, los claroscuros, los más variados contrastes de la personalidad de estos contadores de historias, y los plasma admirablemente en el libro, a veces con espátula gruesa, a veces con pincel fino y minucioso, de tal forma que no solo nos deja la historia, la anécdota que nos querían contar, si no también un retrato perfecto del entrevistado.
Todo esto denota el oficio literario de Antón Castro, y la admirable preparación periodística que derrocha, por desgracia muy difícil de encontrar hoy en día en periodistas de su generación.
A.C - En primer lugar deseo felicitar a la Asociación Cultural Conde de Aranda por este tipo de iniciativas culturales que con tanto acierto viene desarrollando en Madrid.
Quiero iniciar mi intervención felicitando a José Luis Borau, por que como todos sabéis el próximo domingo hace su ingreso en la Academia de Bellas Artes. He tenido la oportunidad de leer un fragmento de su discurso, que trata sobre la pintura en el cine y es espléndido. También quiero agradecer la presencia de Alfredo Castellón y de Antonio Artero, los dos aparecen en este libro, y como no, agradecer la presencia de Alejo Lorén, que si bien no está en el libro, cosa que lamento profundamente, no es por falta de méritos, la causa es que nunca hemos tenido la oportunidad de hablar. Alejo ha trabajado muchísimo, además de ser un gran fotógrafo es un erudito, y ha hecho películas realmente espléndidas. Aprovecho esta ocasión Alejo para pedirte públicamente disculpas por esta omisión.
Aragón es tierra de cineastas por muchas razones. Aragón fue uno de los primeros focos de rodajes, también fue uno de los primeros lugares donde se proyectó cine. Siempre se había pensado que la primera película que se hace en Aragón fue "Salida de misa de doce del Pilar". Se dijo que se había rodado en 1896, pero Agustín Sánchez Vidal ha demostrado que realmente se realizó en 1899, y por tanto la primera película que se hace en Zaragoza es "Desfile del regimiento de castillejos", rodada en el año 1897 por Francisco Iranzo. Aunque parece ser que la primera película que se realiza en España se rueda en La Coruña y es "El entierro del general Sánchez Bregua", Aragón puede seguir presumiendo de que "Salida de misa..." es la única película autóctona que se conserva en España del siglo XIX.
En este libro, como ha dicho Feliciano, se evocan una serie de personajes que por razones obvias no he podido entrevistar pero que son fundamentales en la historia del cine. Es el caso de los proyeccionistas Jimeno, incluso ellos mismos hacen películas muy interesantes. Se habla de otros documentalistas fundamentales como son la saga Tramullas, o la saga Coyne. Otro personaje clave de los inicios del cine es Segundo de Chomón, que es uno de los grandes técnicos de la época. Chomón es un maestro del trucaje y fue uno de los primeros operadores que utilizó el travelling. También es muy importante Adolfo Aznar que trabajó el cine de animación. Pero por encima de todos los personajes de este libro planea la sombra de Luis Buñuel y casi todos, como no podía ser de otra manera, reconocen su influencia. Alfredo Castellón se siente discípulo de Buñuel, Carlos Saura confiesa que la película de las Húrdes le cambia la vida, el propio Fernando Bauluz, codirector de "Lagrimas negras", recuerda entre sus anécdotas maravillosas que Buñuel posiblemente leyó su primer guión.
"Vidas de Cine" es una mirada muy plural que abarca toda la fascinación del cine, desde la salas de proyección, las técnicas cinematográficas, o los estudiosos del cine, hasta las vidas de sus protagonistas, actores, directores, fotógrafos, productores etc. Los personajes que aparecen en este libro tienen trayectorias muy dispares pero a todos les une su pasión por el cine. Esta noche tengo a mi izquierda a José Luis Borau, su entrevista es un ejemplo claro de lo que estoy diciendo, José Luis no nos habla exactamente de todas sus películas, nos quedamos casi en el umbral de "Furtivos", pero nos hace una perfecta visión de su cine. Borau nos cuenta como transcurre su infancia, como descubre el cine, como vive su cinemanía, como se enamora de Diana Durbin y le escribe cartas.
J.L.B - Cartas que ella me contesta.
A.C - En el libro se habla de las salas, en todas las ciudades de España las salas de cine han sido muy importantes, pero en Aragón fueron fundamentales, desde aquel cine Ena Victoria cuyo lema era "Moral y confort", al cine Alhambra, el Doré, el Goya etc. el espíritu de estas salas emerge de alguna forma en los personajes de mi libro.
A los historiadores del cine también les dedico varios capítulos. Aragón ha dado grandes estudiosos del cine, grandes divulgadores y grandes analistas. A Agustín Sánchez Vidal no le gusta que le llamen historiador, se define como investigador, pero hay que reconocer que su trabajo está muy considerado. Es uno de los grandes expertos en el mundo de Luis Buñuel, ha estudiado con bastante afinación a Florián Rey, a Segundo de Chomón, por supuesto a José Luis Borau y a Carlos Saura. Muy interesante es su obra "El siglo de la Luz" una historia del cine a través de la cartelera zaragozana. Como no podía ser de otra forma también tienen cabida en este libro los investigadores jóvenes. Es el caso de Amparo Martín que ha hecho trabajos estupendos sobre la historia de las salas de cine y teatro de Zaragoza hasta la guerra civil. En estas páginas brilla con luz propia Luis Alegre, que es un caso excepcional. Luis es el "amigo" del cine. Es el amigo de los realizadores, de los directores, de los actores y de las actrices. Luis Alegre vive el cine con una pasión enorme, y aunque a veces pueda dar la sensación de frivolidad, es todo lo contrario, se trata de una persona que entiende y ama el cine profundamente.
A través de estas paginas he tenido la oportunidad de hablar con personajes tan fascinantes como Carlos Saura, José Luis Borau o Julio Alejandro. Saura es una persona que hace muchísimas cosas y todas deslumbrantemente bien. Hace fotografía, escribe novela y por supuesto los guiones, pinta sus story board etc. José Luis Borau al margen de tener una obra cinematográfica realmente importante, es uno de los grandes eruditos del cine en España, ha realizado estudios muy profundos, e introduce en España, al menos entre su círculo de amigos, la literatura europea y americana.
Pero el personaje que más ha marcado mi vida es Julio Alejandro. Yo conocí a Julio Alejandro en el año 87, y hemos tenido una relación muy intensa, nos llamábamos por teléfono casi todos lo días. Íbamos en peregrinación con mi inmensa familia, tengo 5 hijos, a su casa de Javea, y allí hemos pasado momentos inolvidables. En sus amenas charlas nos relataba infinidad de anécdotas, sobre todo sus vivencias del cine, nos hablaba de Buñuel, de María Félix, o nos contaba las aventuras de ese amante de Dolores del Río que le llenaba la cama y el baño de gardenias, o nos hablaba de Juan Rulfo, de sus silencios, de su pasión por la fotografía, de su temor a volver a escribir después del "Llano en llamas" y "Pedro Páramo". En Aragón he encontrado muchísimos amigos, algunos padres y muchos hermanos, Julio era mi padre y hermano a la vez, y sobre todo era un torrente de sensibilidad.
En el libro José Antonio Duce, nos cuenta la curiosa historia de Moncayo Films, un proyecto que se desarrolló en Zaragoza desde el año 62 al 69 y que buscaba la existencia plena del concepto de cine aragonés. Esta productora logró realizar varias películas, en las que trabajó mucha gente, incluso personas tan significativas como Mario Camus y Alberto Closas.
"Vidas de Cine" se puede leer como una novela, hay una serie de personajes claves que siempre están dando vueltas por sus paginas, es un libro que responde un poco a la fascinación del cine, a la mitomanía, a la manera de trabajar, a la vida de los personajes que en muchos casos son vidas de cine, también hay declaraciones sorprendentes, como cuando Antonio Artero se define como "un terrorista conceptual". Antonio es un realizador de los que llamamos maldito, se trata del maldito lúcido que reivindica cosas poco convencionales. Es un libro que se lee con bastante facilidad, tiene mucha información y puede ser una modestísima y oblicua historia del cine hecho por aragoneses y también del cine español. Incluso hay referencias al cine europeo, quiero recordar los contactos de Alfredo Castellón con Antonioni, y con otras gentes de cine en Italia. El libro no busca una visión globalizadora, pues para eso se necesitarían muchos tomos, pero si tiene las sugerencias precisas para sembrar en el lector la curiosidad y el interés por el mundo del cine. Tras su lectura nos queda una pregunta sin contestar, Agustín Sánchez Vidal dice que tampoco es capaz de contestar a esa pregunta, por que Aragón es tierra de cineastas, por que en Aragón ha nacido tanta gente que parece tener un ojo especialmente sensible o crítico para dedicarse al cine.
J.A.L - Mi experiencia en el cine fue con Antonio Artero que me llevó a Sariñena para hacer una película que se titulaba "Monegros", que tuvo sus problemas de censura, por que salía una chica bañándose con los pechos al aire en una balsa en mitad de los Monegros. Nos lo pasamos muy bien, Antonio se estaba "muriendo", estoy hablando del año 69, entonces Antonio tenía un "cáncer" en una pierna y decidió "morirse", y por tanto no podría acabar la película. Parece ser que eso no ocurrió y aquí lo tenemos, el "terrorista conceptual" sigue vivo todavía.
Hay mucha gente que no lo sabe, pero José Luis Borau nos educó a toda una generación de zaragozanos con sus críticas en el Heraldo de Aragón, le teníamos una fe absoluta
A.C - Luego le pasaba de vez en cuando las críticas a Antonio Artero y éste firmaba "Interino".
A.A - No eran críticas de cine, yo estaba muy mal, estaba en Madrid, José Luis era el corresponsal del Heraldo en Madrid, y me dijo: "Yo me voy este verano quince días cúbreme la corresponsalía", y es todo lo que hice. Lo que si es verdad es que José Luis Borau me pagó las matriculas de la Escuela de Cine.
J.L.B - ¡Por Dios ya estamos otra vez...!
A.A - Aquel mes yo comí muy bien gracias al Heraldo de Aragón y a José Luis Borau.
J.A.L - Yo viví un ambiente muy cinéfilo en Zaragoza, recuerdo el cineclub, era un cineclub muy intenso estaba en el Elíseos, había película todas las semanas. También disfruté mucho del cine gracias a mi hermano Manolo. Manolo era un hombre que de haber vivido en otra situación económica y éste hubiera sido otro país, a lo mejor hubiese acabado haciendo cine. Rodó una película estupenda, que le encanta a Antonio Artero por que dice que es muy subversiva. Mi hermano Manolo se parecía mucho a Franco cuando era joven. Normalmente íbamos a pasar las Navidades a una casa que tenía mi familia en Belchite, sin luz eléctrica, sin calefacción y sin nada. Hacia un frío pavoroso. Como no sabíamos que hacer mi hermano Manolo decidió rodar una película. El argumento era un asalto a una casa del pueblo donde se mataba un cerdo. Salía la matanza del cerdo, y luego Manolo que era el jefe de la cuadrilla se llevaba el resultado de la matanza, los jamones, los chorizos etc. montado en un burro, mientras los demás nos quedábamos mirando. A Antonio Artero le parece la película más subversiva del mundo, por que mi hermano Manolo vestido mas o menos de militar se parecía a Franco de jovencito, entonces en la película se veía claramente a Franco llevarse todo el cerdo.
A.A - Es la mejor metáfora de la historia de la España moderna.
J.A.L - A mi hermano Manolo le gustaba mucho el cine, pero Zaragoza es una ciudad muy absorbente, realmente los que habéis hecho cine sois los que tuvisteis el valor de venir para acá.
Con Alfredo Castellón hicimos un documental del Pirineo en la serie "Esta es mi tierra" que se llamaba "Aragón". Yo le dije de hacerlo en el río Aragón, pero Alfredo que es muy cabezón -por eso es de Zaragoza- dijo: "Yo saco los "Mallos" de Riglos". Le dije que el río Aragón no pasa por Riglos, y Alfredo me respondió: "Me da igual". Sacamos Riglos con lo cual destrozamos todo el documental.
A.G - Antón, he leído una biografía de José Antonio Maenza, y no me ha quedado muy claro como se produjo su muerte. ¿Murió como consecuencia de una paliza?, o se suicidó.
A.C - Maenza era un chico de Teruel que estudiaba en la Universidad de Zaragoza. Fue un hombre muy influenciado, como era el momento, por los estructuralistas y por diversas filosofías. Estaba muy vinculado con el Grupo de Barcelona, con Enrique Vilamatas, con el poeta valenciano Eduardo Elbás, que creo que se suicidó con veintidós o veintitres años, también fue amigo de Alejo Lorén. En Teruel se sigue hablando de él como de un misterio. Parece ser que tenía un pequeño desencuentro familiar con su padre, y que estaba un poco desequilibrado, incluso había pasado épocas fugaces en el psiquiátrico. La gente piensa que se suicida, de hecho la autopsia no refleja nada de palizas. Maenza hace la película "El lobby contra el cordero", y tiene otras obras inacabadas como "Orfeo filmando el campo de batalla". Ha sido un personaje, producto de su época, que marcó a mucha gente, muy inquieto y complejo, lleno de contradicciones pero lleno de inquietud y de un talento creador que no llegó a cuajar. Agustín Sánchez Vidal dice en el libro, no se si con ironía o con ternura, que no metabolizaba bien tantas influencias como había en ese momento. Víctor Lope dice de Maenza: "Su casa y su persona eran como un espacio de libertad en un Teruel que no acababa de salir del Franquismo". Se ha presentado en Zaragoza un excelente documental sobre José Antonio Maenza, que han realizado Graciela Torres y Fernando Soler. Este trabajo forma parte de un proyecto, que a sugerencia de Félix Romeo, ha creado la Diputación de Zaragoza, y que es la dotación de unas becas para jóvenes realizadores que se llama "La lotería de Ramón Acín".
F.LL - Antón, podemos decir del libro que es una historia del cine aragonés, aunque está claro que en ningún momento pretendes que así sea. Quizás haya una pequeña lagunita sobre la historia del cine en Huesca. Por ejemplo no se si conoces una película que hizo Silvio kosti, hablamos de principios de siglo, creo que sobre la campana de Huesca, en la que actuaba su hermana Mary, llegaron a despeñar un coche por el "Salto del Roldán", lo que demuestra no solo su originalidad al tratarse de una película histórica, si no también un importante poderío económico.
A.C - En "Vidas de Cine" se habla mucho del cine en Huesca, sobre todo a través de cuatro personajes fundamentales. Por una parte está Pepín Bello, que vive su infancia en Huesca y luego vuelve grandes temporadas. Julio Alejandro, que nace en Huesca y ha fabulado mucho sobre la fascinación del Cine Olimpia. También aparece Eugenio Monesma, uno de los grandes maestros del cine documental, que tiene más de 700 películas, y que ha recibido todos los premios habidos y por haber, y sobre todo Saura. Tanto Carlos que nace en Huesca en 1932 como Antonio que nace en 1930. De Teruel también hay muchos personajes, como Clemente Pamplona, Segundo de Chomón, Víctor Lope y Buñuel, en ese sentido el libro intenta estar compensado.
F.LL - Julio Alejandro era ahijado de mi abuelo, y me contaba que los domingos cuando iba a misa a San Pedro el Viejo, entraba a la farmacia a saludar a mi abuelo, que siempre le daba una propinilla.
Hablando de salas de cine en Huesca, la primera sala más o menos estable fue un barracón de feria que su propietario Angel Pardo Bayo dejó fijo en la ciudad con el nombre de "El Barracón de la Luz". Dadas las deficiencias que presentaban sus instalaciones el Ayuntamiento se vio obligado a clausurarlo. Se despertó tal clamor popular a favor del "Barracón de la Luz" que el Ayuntamiento, previa mejora de las instalaciones, autorizó su reapertura, curiosamente con lo votos en contra de dos concejales el Sr. Marcellán (integrista) y D. Juan Atarés, abuelo de Carlos Saura Atarés.
A.C - Casi me da pudor hablar de Julio Alejandro delante de su hermano Fernando. Julio nace en Huesca, ya de jovencito se traslada a Madrid con su familia e ingresa en la marina. Julio Alejandro era un marinero apasionado de la lectura. Sus compañeros le llamaban ombligo luminoso, por que leía con una lámpara entre las sabanas, para que su padre y más tarde los mandos de la marina no lo descubrieran. Su padre se encontraba de vez en cuando en esos trenes de tercera con D. Antonio Machado. Julio animado por su padre va a visitar a Machado, y éste le prologa su primer libro "Voz Apasionada". Participó en la guerra como asistente de Indalecio Prieto, quien le salvó la vida en un momento determinado. Los azares del destino lo llevaron por diversas guerras de las que salió vivo por verdadero milagro. Ya en Madrid estrena varias obras de teatro, y hay un momento en que lo confunden con Alejandro Casona.
F.C. - Esta confusión fue una cosa muy curiosa. Mi hermano, cuando la caída de Manila, la única manera que tenía de huir de allí era a través de los barcos que estaban repatriando a la tropa. Entonces en Manila había un frontón muy importante, los pelotaris consiguieron que lo contratasen en estos barcos como camarero. No tenía documentación ninguna, pero consiguió encontrar en la Universidad de Santo Tomás una partida de nacimiento. En esa partida como era costumbre en Aragón aparecían sus dos nombres Julio y Alejandro. En la partida por cierto hay una equivocación, por que dice que nació el 27 de febrero, pero es seguro que nació el 26 ya que el santo del día es San Alejandro. Consigue escapar y cuando desembarca en San Francisco, en el consulado le dan un pasaporte donde figura Julio Alejandro. Como los norteamericanos no tienen dos apellidos, le quitan el Castro y el Cardús. Hasta que muchos años después no le dan el documento nacional de identidad su nombre fue Julio Alejandro. Como ya en Madrid había estrenado con éxito demasiadas obras seguidas, algunos malintencionados dijeron que las había escrito Alejandro Casona. Eso fue uno de los principales motivos por los que Julio se marchó de España.
A.C - En España estrenó muchísimas obras, como Barriada o Shanghay San Francisco, y se va a Méjico a trabajar.
F.C - Curiosamente Victor Erice me llamó para ver si tenía un libro de Shanghay San Francisco. Está petición me extrañó muchísimo por que Shanghay era una comedia de "alta comedia", que no tiene nada que ver con lo que luego hemos conocido del Embrujo de Shanghay.
A.C - Julio se marcha a Méjico después de haber hecho varias obras, él dice que para seis meses y luego se quedó allí cuarenta años. Escribió muchísimos guiones. Fue el director de arte de "Pedro Páramo", la película de Carlos Velo, pero sobre todo es el guionista de las películas fundamentales en la carrera de Luis Buñuel como Tristana, Viridiana, Nazarín, Simón del Desierto, Abismos de Pasión y también colaboró con Buñuel como ambientador en El Ángel Exterminador. Julio era un gran aficionado a la gastronomía y también a los chamarileros y anticuarios. Me contó una anécdota muy graciosa sobre García Márquez. Cuando García Márquez se encierra del el año 66 al 67 para escribir "Cien años de soledad", aunque vivían en una situación en la que no sobraba nada, Julio comprando aquí y allá iba amueblando la casa, con tan buen gusto que cuando Gabo acaba la novela y tiene tanto éxito, le dice a Julio Alejandro déjame todos los muebles de la casa, yo te los pago y no me hagas buscar nada más. Julio hizo esto muchas veces, decoraba las casas y luego se cambiaba a otra. Cuando estaba en Zaragoza, en Madrid y sobre todo en Javea su casa siempre estaba llena de gente.
F.LL - Adolfo Marsillach dice en sus memorias, que iba a veranear a Javea por estar cerca de Julio.
A.C - Julio contaba que Luis Buñuel le dejaba escribir con total libertad, luego Buñuel leía el guión, y le cambiaba dos palabras o dos líneas, con estos pequeños "chispazos" de genialidad le daba la vuelta al guión totalmente y surgía otra película. Tuvieron una amistad muy íntima. Julio decía que Buñuel era un genio, y que además contaba una cultura literaria, cinematográfica e histórica enorme. Esto también lo afirma Agustín Sánchez Vidal. Precisamente cuando Agustín va a Méjico, Buñuel se queda muy impresionado por que Sánchez Vidal pese a su juventud, tenía 27 años, conocía a todos los grandes poetas del 27, a Juan Rejano a Espinosa, etc. y este fue uno de los motivos por los que Buñuel le abrió las puertas de su casa y de su alma.
F.LL - En cierta ocasión Julio Alejandro lleva un libro a un editor, y este después de haberlo leído, le dice que está muy bien, pero que no lo publica por que eso de alguna manera ya lo había escrito García Márquez. Julio le respondió muy mal humorado: "¡Quien se cree Vd. que le ha enseñado a escribir a Gabo¡".
A.C - Es cierto, eso se lo dijo Manuel Borrás.
F.C - La película que no pudieron hacer Julio y Buñuel fue La Regenta. Buñuel la quería hacer por encima de todo. Pensaron en Aurora Bautista para el papel de Ana Ozores, el magistral hubiera sido Victorio Gasman. Esta película no se podía rodar en Méjico, y en aquel momento a Buñuel le era imposible venir a España, fue una verdadera pena.
A.C - En "Vidas de Cine" hay una reflexión sobre el carácter aragonés. José Luis Borau dice que él no es nacionalista, pero que se siente profundamente aragonés, y dice que seguramente esta especie de pudor que caracteriza al aragonés, viene por que el aragonés es un ser escéptico y generalmente inteligente, y eso le lleva a contemplar las cosas desde otro punto de vista. Carlos Saura sin embargo no se confiesa muy aragonés, él dice que es tan de Murcia como de Aragón.
F.LL - Quizás Carlos Saura es el que menos se decanta en este sentido.
A.C - Pero si se lee los libros que ha escrito Carlos Saura, se ve enseguida lo importante que ha sido para él todo el mundo de su infancia. Su tía de la que estaba medio enamorado, aquella abuela siniestra, ese abuelo que se marcha con la criada y crea una conmoción en Huesca. Todo ese mundo le marca muchísimo, y sobre todo le marca la figura de su madre Fermina Atarés, posiblemente novia de Sender durante algún tiempo, y también le deja huella la figura de Ramón Acín.
F.LL - Carlos siempre dice: "Parece mentira, mi madre con lo cosmopolita que era, ¡y siempre estaba con Huesca¡".
A.C - Eso no quiere decir nada, también hay una especie de visión universal o de reconocimiento en el lugar cotidiano en el que estas, y eso no quiere decir que seas aldeano, si no que son tus espacios de afecto, tus amigos, es el primer espejo en donde estás. Fermina era muy buena pianista, y llegó a tocar a cuatro manos con Pilar Bayona, quien por cierto visitó mucho la Residencia de Estudiantes, tocaba el piano con Gerardo Diego y García Lorca. Hay una investigadora joven que está haciendo un libro sobre las pianistas de esa época, hasta la guerra civil, en Huesca. La mujer de Ramón Acín, Conchita Monrás, que fusilaron unos días después de que fusilaran a Ramón, también era una buena pianista.
F.LL - Julio Alejandro siempre ha estado coqueteando con la muerte, él ya comenta de una primera reyerta en su juventud.
F.C - La primera vez que ve la muerte de cerca es en el desembarco de Alhucemas, él va como guardiamarina. Cuando vivía en Javea había hecho amistad con un comerciante Arabe. Un día nos dijo: "D. Julio, me alegra que haya venido por que sé que tenía ganas de una chilaba", Julio le dijo: "Sí, pero tiene que ser blanca, por que estando de guardia en Alhucemas, nuestro barco estaba acostado al lado de un crucero francés, y vimos llegar una lancha con mucha parafernalia de gente armada, por la escala subió una figura envuelta con una chilaba blanca, y después supe que era Abd el Krim que lo llevaban a la isla de Reunión, y desde entonces tengo una obsesión por tener una chilaba blanca". El comerciante hizo un gesto de sorpresa y nos confesó que él era sobrino de Abd el Krim.
F.LL - Su primer barco naufraga.
F.C - Cuando Julio va a ver a D. Antonio Machado, amigo de mi familia, llevándole unos versos, habla mucho con la madre de Machado, que como era gaditana, le preguntaba por San Fernando, por la Isla, por Chipiona etc. Mi hermano Julio al ver como lo recibía Machado pensaba que le estaba agradeciendo la conversación que le daba a su madre. Poco después le manda el único prólogo que ha escrito Antonio Machado, que por cierto de adivino no tenia nada, por que le dice: "Dios a tu verso y a tu barco guarde". Del libro se vendieron 10 ejemplares, y el barco a los dos meses naufragó en Bayona.
A.C - En ese prologo le llama Julio Castro.
F.C - A Julio le fascinaba el mar, pero él ya ve en la marina lo de las dos Españas, aunque reducido a nivel de un barco. En esa época en la marina, en el cuerpo general de la armada con 25 nombres se podía sacar todo el escalafón. Se consideraban nacidos de la pata del Cid y despreciaban a los otros cuerpos especiales. Se veía ya lo que iba a pasar, el estallido que iba a suceder. A pesar de que tenía locura por la mar, Julio decidió marcharse y comenzó a estudiar en Madrid Filosofía y Letras. Tuvo de profesores a Ortega, Gaos, Montesinos, Ovejero etc. De compañeros tenía a Julián Marías, a Isabel García Lorca, a Soledad Ortega etc. Cuando en el 36 nombran a Giral ministro de Marina, que era amigo de mi familia, llama a Julio de ayudante. En la revolución de Octubre le tocó defender la estación de Mediodía, luego le hieren en el frente, queda muy mal herido e Indalecio Prieto, que había sustituido a Giral, lo saca en un avión a Francia. Su familia le consigue una plaza como profesor a la universidad de Santo Tomás de Manila, pero ya estaba en marcha el avance alemán, él tenía pasaje en un barco holandés, los alemanes invadieron Holanda y el barco nunca llegó. Consigue plaza en un barco italiano que sale de Lisboa. Un compañero suyo que estaba de alcalde en San Sebastián lo mete en un tren. Cuando llega a la frontera miraban los pasaportes muy minuciosamente, estamos hablando del año 39, los ponían en tres montones, en uno los pasaportes correctos, en otro los rechazados, y en un tercero los pendientes de estudio. En esto, alguien que pasa con el codo tira los pasaportes al suelo, al volverlos a ordenar se equivocan y depositan el de mi hermano en el montón de los autorizados. Ya en el tren, durante el viaje, las inspecciones son continuas. Milagrosamente se encuentra en el departamento con una compañera de Filosofía y Letras casada con alguien muy importante, con lo cual no le molestan en todo el viaje. Otro hermano mío lo va a esperar a Venta de Baños y lo consiguen llevar a Lisboa. En Lisboa Julio se encuentra sin dinero, para poder defenderse se mete de "chico taxi" en un baile, él bailaba muy bien. Por fin llega a Manila, pero allí también llegó la guerra. Para poder sobrevivir los españoles montaron la zarzuela Luisa Fernanda, y durante mucho tiempo, como las tropas norteamericanas se relevaban continuamente, pudieron vivir con la recaudación de esta zarzuela. Allí le pasó de todo, le operaron de apéndice sin anestesia, luego estando en un refugio entró un japonés y les tiró una bomba, lo recogieron agonizante del montón de cadáveres que iban a incinerar. Muchos años más tarde vino a morir a Madrid creyendo que tenía un cáncer, que luego resultó ser un trozo de metralla que había criado tejido y parecía un tumor.
F.LL - Señores cineastas aquí si que tienen una buena película.
Antón para finalizar cuéntanos la historia de la lotería de Ramón Acín.
A.C - Estamos viviendo en Zaragoza un momento espléndido, donde sin exagerar hay más de una cincuentena de jóvenes realizadores. Estos días he sabido que hay un joven realizador de Zaragoza, que está haciendo su carrera en Antena3 y Tele5, que se llama Miguel Angel La Mata, que va a rodar su primera película, producida por Santiago Segura, y que se titulará "Una de tiros". Se va a rodar enteramente en Zaragoza, con equipo y actores aragoneses. Tiene un presupuesto de partida de 200 millones de pesetas. La chica que ha hecho lo de Maenza tiene 23 años y también se trata de un trabajo muy serio. La Lotería es un proyecto que ha nacido coincidiendo con el centenario de Luis Buñuel. Se pensó que en estas fechas señaladas siempre se está haciendo hagiografías de grandes personajes, convirtiendo los centenarios en grandes criptas para embalsamar todavía más si cabe a las figuras homenajeadas. Para intentar dar otro enfoque a todo esto, la Diputación de Zaragoza ha creado tres becas a la producción dotadas con un millón y medio de pesetas. El premio se llama "La lotería de Ramón Acín". Se cuenta que en el Café Ambos Mundos de Zaragoza, donde se reunía la cúpula anarquista, estaban Ramón Acín, Buñuel, que acababa de llegar de París, Sánchez Ventura y otros amigos, y en esa tertulia o reunión le dijo Ramón Acín a Buñuel que si un día le tocaba la lotería le financiaría una película. La historia dice que le tocó y le dio a Buñuel 16.000 ptas. para rodar "Tierra sin pan". Existe otra teoría que ha aparecido escrita aunque no del todo contrastada, que dice que realmente ese dinero no provenía de la lotería si no de una especie de atraco que se hace en Santander por un grupo anarquista. Una de las personas que sostienen esta teoría es nuestro maestro y amigo Antonio Artero. Para mí, en todo caso lo fundamental es que la película de las Hurdes es una película totalmente novedosa, se trata de un falso documental, parece ser que rodado en el año 32. En suma este famoso mito de la lotería se ha utilizado para crear estos premios.
A.A - El gordo de aquel sorteo, que era quincenal o decena, no cae nunca en Aragón, ¡jamás!. Todo viene de una conversación entre Ramón y Buñuel, en la que Luis Buñuel dijo yo quiero hacer esta película, y Ramón Acín dijo si me toca la lotería la produzco. Los problemas que surgen desde el principio no son por la película en si, si no por el origen de la producción. El origen de la producción es un dinero no justificado. ¡Claro que había que justificarlo!. Hay que tener en cuenta que eran tiempos muy conflictivos, eran tiempos de grandes tensiones sociales, era muy difícil justificar un dinero que llega ... Entonces se justifica así. La reunión en Ambos Mundos es importante, allí está Felipe Alaiz y todo el comité nacional de la CNT, que entonces había huido de Barcelona y se había instalado en Zaragoza. Hay un articulo en el Combat Sindicalist, donde se narra la génesis de esta producción. Los problemas burocráticos que tiene luego la película, ya en la República, son más por donde viene el dinero, que grupo está detrás de todo aquello, que por la película en si misma. Todo el enfado de los Marañón, Ortega, no olvidemos lo que Ortega y Marañón podían significar, venía además de por rechazar un documento como aquel, que más que un documento era una reflexión sobre muchos temas, por su origen tan nebuloso. Pero ¡por favor!, cualquier investigador, que mire si aquel semestre cayó la lotería en Aragón.
F.LL - De todas formas, entiendo que tratándose de un premio, es más políticamente correcto hablar de Lotería que no de atraco.
Declaraciones de José Luis Borau al programa de Radio Nacional de España "El Ojo Crítico" en el transcurso del acto.
(Resumen)
Entrar en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando es un honor, pero también es una responsabilidad importante. Es la doble cara de la moneda, por una parte recibir esta alta distinción, pero por otra parte adquieres una obligación. Cuando me llaman a un sitio me gusta trabajar o cuando menos colaborar en hacer algo constructivo. Creo que si uno pretende tomarse en serio el nombramiento, como es mi caso, tiene bastante trabajo.
Esto no va a impedir que siga con mi labor en el cine. He acabado el guión de la "Pajarita de oro", y estoy a la espera de acontecimientos. En todos los sitios donde me llaman siempre pongo como condición que si surge una película, tengo que dejar todo, por que me debo al cine antes que a nada.
El discurso de entrada tratará sobre el cine en la pintura. En Octubre ingresé en la Academia de Bellas Artes de San Luis de Zaragoza, y allí traté de la pintura en el cine, esta vez va a ser al contrario. El primer tema, que traté en Zaragoza, era bastante conocido, pero el segundo aspecto de la cuestión el cine en la pintura es más novedoso. Muchos pintores, a veces, no se dan cuenta de que actúan influenciados por el cine, han bebido del cine, como todos, ya desde que eran niños, ya no existe ninguna generación de artistas anterior al cine que esté en pie. Muchos pintores son conscientes de esto, incluso muchos de ellos han sido también directores de cine como Dalí. No obstante todavía queda siempre una especie de recelo, de pensar que el cine no cuenta en la pintura; y cuenta mucho, a veces mucho más de lo que ellos mismos, los pintores, creen. Ellos toman sus fuentes de la realidad, de la gente que les rodea, de otros pintores, de otros cuadros, de la literatura etc., pero todos hemos ido al cine ya desde niños, y a todos de alguna manera el cine nos ha ido conformando o deformando.
En este momento está en la Academia Luis García Berlanga y próximamente ingresará Gutiérrez Aragón, pero nunca será suficiente la representación del cine en la Academia. Estoy convencido de que el cine es tan bello, tan arte y tan mayor como cualquier otro, por tanto seguiremos todavía en desventaja. Nuestro ingreso es un paso grande, hay que tener en cuenta que hasta que no entró Berlanga realmente no había nadie del cine en la Academia. Ahora vamos a ser tres y se irán nivelando las cosas, a partir de ahora podremos batallar más y hacer valer el oficio cinematográfico como un oficio artístico de primer rango.
>>> Nota de prensa en @ragón digital.es


Feliciano Llanas, presidente de la Asociación, presentando el acto.
Antón
Castro firma su libro junto a Borau y Labordeta, entre otros.

Antón Castro
durante su amena conferencia

Los asistentes al acto y miembros de la Asociación

Marisol Toro, vicepresidenta de la Asociación
con Antón Castro